miércoles, 16 de abril de 2008

INVESTIGACIÓN (12) ANÁLISIS DE CONTENIDO

XI ANÁLISIS DE CONTENIDO

“De cualquier forma, no deberíamos olvidar que tanto las estructuras del discurso como las estructuras mentales se enclavan en la interacción social y en la estructura social. En la comunicación social los contextos influencian nuestras mentes y nuestros discursos.

Teun A. Van Dijk

11. 1. ¿Qué es y para qué sirve el análisis de contenidos?

El análisis de contenido es una de las técnicas más elaboradas y que goza de mayor prestigio científico en el campo de la observación documental[1]. Su origen es relativamente reciente; su aplicación de manera científica data de la segunda guerra mundial (los aliados lo emplearon para estudiar el contenido de la información dada por los medios de comunicación y por la propaganda bélica de la Alemania nazi).

De acuerdo con la definición clásica el análisis de contenido es una técnica para estudiar y analizar de manera objetiva, sistemática y cuantitativa el contenido manifiesto de las comunicaciones con el fin de interpretarlas.

- Objetivo: Supone el empleo de procedimientos de análisis que pueden ser reproducidos por otros investigadores, de modo que los resultados obtenidos sean siempre susceptibles de verificación.

- Sistemáticos: Exige de la sujeción del análisis a una pauta objetiva determinada que abarque todo el contenido a observar.

- Cuantitativo: pide que se puedan cifrar numéricamente los resultados del análisis. Hay que tener en cuenta que consiste básicamente en el aislamiento y recuento de unidades e indicadores de los fenómenos en que estamos interesados.

Por ello, se expone que el análisis de contenido es equivalente en el estudio de documentos a la investigación por encuesta y sus resultados se condensan(Sierra Bravo).

Objetos inmediatos de observación sólo pueden ser los contenidos manifiestos. De hecho, sólo éstos se pueden observar directamente, pero esto no impide que se pretendan también investigar contenidos latentes, utilizando para ello indicadores manifiestos que sean reflejos o expresión de estos latentes.

Lo que el análisis de contenido pretende no es quedarse con el contenido manifiesto, sino inferir de él consecuencias relevantes de naturaleza sicológica, política, histórica, etc.

El objeto del análisis de contenido consiste concretamente en observar y reconocer el significado de los elementos que forman los documentos (palabras, frases, etc.) y en clasificarlos adecuadamente para su análisis y explicación posterior.

En las sociedades actuales, la escritura y los medios de comunicación ocupan una posición cada vez más destacada y predominante. En los medios se recogen y refleja la vida de las sociedades y sus valores, patrones culturales y actitudes ante los problemas del hombre y la sociedad vigentes en cada momento.

Desde 1970, la evolución del análisis de contenido (Bardin, 1973) se distingue por tres rasgos:

- el recurso ordenador

- el interés por las comunicaciones no verbales y la semiología.

- su confluencia con el gran desarrollo de la lingüística.

En 1982, Krippendorff extiende la definición del análisis de contenido a una técnica de investigación para hacer inferencias válidas y confiables de datos con respecto a su contexto. Algunos autores consideran al análisis de contenido como un diseño. Pero más allá de cómo lo definamos, es una técnica muy útil para analizar los procesos de comunicación en los diversos contextos.

El análisis de contenido puede ser virtualmente aplicado a cualquier forma de comunicación. Si bien usualmente se usa para analizar textos (cartas, discursos, leyes, etc.), también se puede utilizar para analizar imágenes, como fotografías, pinturas, películas u otros elementos visuales cuya información ha sido convertida en texto.

Es definido también por Berg ( 1989) como “cualquier técnica para hacer inferencias mediante una sistemática y objetiva identificación de características especiales de los mensajes”.

Para Delgado y Gutiérrez (1995), es “ un conjunto de procedimientos que tiene como objetivo la producción de un meta-texto analítico en el que se representa el corpus textual de manera transformada” y “actuaría como una suerte de filtro epistemológico que constriñe el conjunto de las interpretaciones posibles”.

El investigador debe establecer de manera rigurosa los criterios de selección, de modo que sirvan para registrar cada variación del contenido del texto. Además, debe ser empleado de forma muy rígida para asegurar su confiabilidad.

Usualmente, el análisis de contenido permite reconocer el contenido o el significado de palabras frases o textos completos.

Para el análisis se hace un muestreo de los textos escogidos, en el que se deben seguir los criterios generales de selección científica de una muestra. De manera previa hay que decidir en qué nivel se tomará la muestra y qué unidades serán contabilizadas. Estos niveles pueden ser palabras, oraciones, capítulos de libros o textos completos de un autor. Las categorías que se empleen en el análisis pueden ser determinadas de manera inductiva o deductiva (también mediante ambas).

11.2. los siete elementos de Berg

Hay siete elementos que pueden ser contabilizados, según Berg.

- Palabras: es el más pequeño elemento.

- Temas: es más útil para contar. Es una frase simple con sujeto y predicado. Como pueden ser localizadas en una diversidad de partes, es necesario definir antes en qué lugares serán buscadas.

- Personajes: en algunos estudios, las personas son significativas para ser analizadas. Se cuenta el número de veces que una persona es mencionada, más que el número de palabras o ideas.

- Párrafos: se usa poco, porque es difícil de contar y codificar las ideas contenidas en un párrafo.

- Ítem: un ítem representa una unidad completa del mensaje: un libro, una carta, un discurso, un diario de vida, un periódico o una entrevista en profundidad.

- Conceptos: es un más sofisticado recuento de palabras. Envuelve palabras contenidas en un grupo: crimen, delito, fraude, que pueden ser incluidas en un concepto. El uso de esta categoría conduce más a un contenido latente que manifiesto.

- Significados: los investigadores no están sólo interesados en el número y tipo de palabras, sino también en cómo afectan las palabras; en cuán fuerte o débil puede ser una palabra con relación al sentido de toda la frase.

En muchos casos se requiere del uso de una combinación de varios elementos de contenido analítico.

Tres son los procedimientos usados preferentemente para identificar y establecer clases o categorías en este tipo de análisis.

- Categorías comunes: se utilizan para distinguir entre personas, cosas o hechos, como la edad o el género.

- Categorías especiales empleadas por miembros de ciertas comunidades con las cuales se diferencian de otros grupos de la misma comunidad.

- Categorías teóricas: son fuentes especiales de clasificación pues su existencia se fundamenta en los datos.

11.3 Las fases del análisis de contenido

Con relación a su modus operandi, se puede exponer que el análisis de contenido no es otra cosa que una modalidad especial de aplicación del método científico. Sus operaciones son, fundamentalmente, las mismas indicadas para la investigación social en general.

Por ello, mencionaremos las particularidades más destacadas, de acuerdo al criterio de Sierra Bravo:

a.- el muestreo

b.- determinación de unidades de análisis

c.- elección de categorías

d.- confección del cuadro de recogidas de datos

La utilización de una muestra en el análisis de contenido puede ser muchas veces aconsejable (o indispensable, por razones prácticas), dada la gran cantidad de unidades documentales a observar. El muestreo, en estos casos, no está referido a personas, sino a fuentes documentales.

Los tipos principales de muestreo en este caso son tres, que no se excluyen entre sí: de fuentes, de fechas y de espacios.

Mayintz, por su parte, dice que hay seis fases en el análisis de contenido:

a.- preparación teórica

b.- determinación de la relevancia de un texto

c.- determinación de las unidades lingüísticas

d.- desarrollo del esquema de categorías de análisis

e.- recuento, formación de índices y comprobación de hipótesis

f.- fiabilidad y validez

La mayor ventaja del análisis de contenido es que es poco complicado, dice Berg. No necesita entrevistar a nadie, hacer encuestas ni ir al laboratorio. Colecciones de periódicos, mensajes públicos, bibliotecas, archivos y fuentes similares permiten realizar estudios analíticos. Otra ventaja suele ser su reducido costo económico.

Pero una debilidad importante es que está limitado a examinar mensajes ya registrados. Al igual que otros métodos analíticos, sus ventajas deben ser contrapesadas con sus desventajas y con estrategias de investigación alternativas.

11.4. ¿Análisis cuantitativo o cualitativo?

Este es uno de los principales debates entre los investigadores que utilizan el análisis de contenido.

Abrahamson, sugiere que “puede ser fructíferamente empleado para examinar virtualmente cualquier tipo de comunicación”. En consecuencia, el análisis de contenido puede enfocarse en aspectos cuantitativos o cualitativos de los mensajes comunicativos.

Recientemente, algunos autores han escrito sobre procedimientos de análisis narrativo, diferenciándolo de los procedimientos del análisis de contenido, en el que el investigador comienza con un conjunto de principios y busca precisar los significados de los textos usando principios y reglas especificadas, pero manteniendo un enfoque textual cualitativo.

En contraste, se sugiere que el análisis de contenido se limite al recuento de elementos textuales. Esto implica que éste es más “reduccionista” y tenga un enfoque ostensiblemente más “positivista”.

Sin embargo, Berg dice que el análisis de contenido puede ser usado con eficacia en el análisis cualitativo, pues el recuento de elementos textuales meramente provee de medios de identificación, organización, ordenamiento y recolección de datos.

En este sentido, el análisis de contenido aporta un método para obtener un buen acceso a las palabras de un texto. Esto ofrece, a su vez, una buena oportunidad para que el investigador conozca como los autores de un texto ven su mundo social.

Berg propone una mezcla de énfasis cualitativos y cuantitativos.

- Cuantitativo: describe cómo crear una serie de hojas de registro de datos para determinar frecuencias específicas o categorías relevantes.

- Cualitativo: describe cómo examinar símbolos, tópicos, oraciones y un conjunto de opiniones ideológicas y fenómenos similares, mientras cimienta los exámenes de los datos.

11.5 Ejemplo de análisis de contenido aplicado a la prensa

Este estudio sobre Análisis de Contenido, se realizó en Argentina y tuvo en cuenta la prensa semanal de ese país. Fue ejecutado por las investigadoras Silvia Gómez, Esther Mena, Ana Sedeño e Isabel Turci.

“El objetivo general del presente análisis es comprobar si lo que atrae a un público tan variado como el formado por los receptores de nuestro corpus de estudio es el lenguaje utilizado por los autores seleccionados. Nuestra hipótesis surge de la siguiente cuestión: ¿Cuáles son las características, en cuanto a temática y lenguaje, necesarias para que un medio sea compatible con periódicos de distinto signo y un público extenso y diverso? Para estudiar el tratamiento elitista o accesible de los temas, el grado de compromiso político, las referencias culturales, el registro del lenguaje y la construcción sintáctica, empezamos por la lectura de los artículos que componen el corpus que nos proponíamos analizar. Estimamos que el análisis de contenido, técnica propia de la metodología observacional, puede ayudar a confirmar o a descartar esta hipótesis tentativa ya que aporta una serie de instrumentos metodológicos específicos de este tipo de acercamiento. El factor común de estas técnicas es que están basadas en la deducción y se mueven entre dos polos: el rigor de la objetividad y la matización proporcionada por la subjetividad. La finalidad analítica de este tipo de análisis es la identificación y explicación de los distintos elementos que otorgan sentido a toda comunicación. Una vez efectuado el análisis se ha llegado a las siguientes conclusiones: 1. En cuanto al vocabulario, podemos concluir que es rico, como corresponde a escritores profesionales. El léxico se mueve, en general, en un registro de lengua estándar con inclusión de vocablos o frases idiomáticas propias de la lengua familiar y, en algunas ocasiones, incluso de la lengua vulgar. 2. En cuanto a los temas, se observa la elección por parte de los autores de temáticas poco comprometidas políticamente. De hecho, habitualmente, realizan descripciones de estilo costumbrista, referencias culturales e históricas y apuntes de actualidad con toques personales. 3. Abordar el estudio exhaustivo de la sintaxis nos habría llevado a una categorización distinta que estaría compuesta por la coordinación y la subordinación divididas en subcategorías que darían cuenta de los distintos tipos de coordinación, así como los de subordinación y al establecimiento de unidades de registro diferentes, las oraciones. Este estudio nos permitiría comprobar el grado de complejidad sintáctica que completaría el análisis de contenido realizado tendiendo como unidad de registro la palabra y su frecuencia de uso. En el presente estudio, en lo que respecta a la sintaxis, sí hemos observado el empleo de conjunciones o pronombres relativos; deduciendo que en los textos se utiliza una construcción sintáctica sencilla, de fácil comprensión para un público de condición cultural media. Estas tres conclusiones particulares: vocabulario rico pero accesible, temas no conflictivos y construcción sintáctica sencilla, corroboran la hipótesis tentativa que nos planteábamos al inicio”.

11.6 Sugerencia bibliográfica

* Berg, Bruce L. Qualitative Research for the Social Sciences. Boston: Allyn and Bacon, 1989.

* Delgado, J., Gutiérrez, J. Métodos y Técnicas Cualitativas de Investigación e Ciencias Sociales. Ed. Síntesis, Madrid, 1995.

* Hernández Ssampiere, Roberto y otros. Metodología de la Investigación, Mc Graw-Hill Interamericana, México, 1995.

* Mayintz, R., Holm, K. Y Hubner, P. Introducción a los métodos de la sociología empírica. Ed. Alianza Universitaria, Madrid, 1980.

* Sierra Bravo, Restituto. Técnicas de la Investigación Social: teoría y ejercicios. Ed. Paraninfo, Madrid, 1999.

* Estudio sobre Análisis de Contenido, se realizó en Argentina y tuvo en cuenta la prensa semanal de ese país. Fue ejecutado por las investigadoras Silvia Gómez, Esther Mena, Ana Sedeño e Isabel Turci. Revista de Ciencias Sociales, Volumen 12. Universidad de Córdova, 1998.


[1] Las ideas del presente texto sobre el ítem Análisis de Contenido, deben mucho al trabajo presentado por la doctoranda Mirian Bilbao de Terk, sobre esta materia, en el Doctorado de Estudios Americanos, de la Universidad de Santiago de Chile, en el primer semestre del 2002.